Marzo y abril son meses de entrega de obra en la comarca. Locales que se reforman para abrir antes del verano, oficinas que cambian de distribución, naves que amplían. Y en casi todos los presupuestos de obra aparece una línea que dice "limpieza" con un importe al lado y nada más. Esa línea es la que suele acabar en discusión el día de la recepción.
La limpieza de obra no es una cosa, son tres
Cuando alguien dice "limpieza final de obra" puede estar hablando de tres trabajos distintos, y confundirlos es lo que hace que un local se entregue con polvo en todas partes.
La gruesa se hace cuando la obra termina y antes de que entren muebles. Retirada de restos menores, plásticos, cartones, yeso y cemento con espátula, y aspirado industrial de suelos, paredes y techos. Si esta fase no se hace, el polvo se queda dentro de armarios, cajas de persiana y rejillas, y sale durante meses.
La fina viene cuando han salido todos los gremios. Desempolvado de marcos, rodapiés, luminarias y cajas de persiana, cristales por las dos caras con retirada de pegatinas y restos de silicona, sanitarios con desincrustante, suelos fregados con el producto que admita cada material y armarios por dentro.
El repaso de entrega se hace uno o dos días antes de recibir el local. Sin él, la última capa de polvo y las huellas de los últimos remates están ahí el día de la firma.
Lo que hay que pedir por escrito al constructor
Que la partida diga qué fases incluye y quién las ejecuta. Si la hace el propio personal de obra, pide que al menos la fina la haga una empresa de limpieza. Un albañil es muy bueno en lo suyo, pero quitar silicona de un cristal sin rayarlo es otro oficio.
Y pide que el repaso sea 48 horas antes de la recepción, no la misma mañana. Es la diferencia entre entrar en un local terminado y entrar en uno que huele a producto y tiene el suelo mojado.
Precios reales en la Ribera
La horquilla que manejamos aquí es de 4 a 9 € por m² más IVA. Es ancha porque depende del estado:
- Oficina o local comercial reformado de 100 a 300 m²: 6-9 €/m², normalmente en dos fases.
- Nave nueva de 1.000 a 3.000 m²: 4-6 €/m², porque entra fregadora y el rendimiento sube mucho.
- Clínica o consulta nueva: 7-9 €/m², con desinfección final registrada.
- Vivienda de promoción para entrega: 5-8 €/m²; portal y escalera se presupuestan aparte.
Como referencia de tiempo, un equipo de dos personas hace entre 100 y 150 m² por jornada en fase fina, según cuánta obra haya quedado. Si alguien te dice que te limpia una oficina de 250 m² recién reformada en tres horas, no está hablando de una fina.
Todo esto está desarrollado, con lo que entra y lo que no, en la guía de limpieza final de obra.
Los cinco errores que más vemos en obras de aquí
- Limpiar antes de que terminen los gremios. El instalador vuelve el jueves, taladra dos puntos y el suelo está otra vez lleno de polvo de yeso. Dinero tirado.
- Quitar cemento del mármol con producto ácido. La mancha ya no se va. En piedra natural hay que usar el producto correcto o mecánico, nunca ácido a lo bruto.
- Dejar las pegatinas del cristal al sol tres meses. El adhesivo se cuece y luego hay que rascar cristal a cristal.
- Recibir la nave sin limpiar las bandejas de las luminarias. Cae polvo durante un año encima de lo que hayas metido debajo.
- No contar los cristales exteriores de un edificio de dos o tres alturas. Hace falta pértiga o plataforma y eso no está en el precio por metro.
Qué no entra nunca en el precio por m²
El escombro a granel y el contenedor son del constructor. El decapado de restos de cemento fraguado en piedra natural se presupuesta aparte. El tratamiento de suelo —abrillantado o cristalizado— es un servicio propio, aunque el mejor momento para hacerlo sea justo después de la fina. Y la limpieza de fachada con andamio va por su lado.
Después de la obra, el mantenimiento
Muchos clientes de Alzira y de la comarca nos llaman para la final de obra y ahí acaba la relación, y nos parece bien: es un servicio puntual, sin permanencia ni cuota. Pero si el local va a necesitar limpieza periódica, el momento de calcularla es ese, con el local vacío y a la vista. Se mide bien, se cuentan aseos y se sabe exactamente cuántas horas hará falta.
Si quieres hacer números antes de nada, tienes la calculadora de presupuesto, y si el local acabará siendo una oficina, la página de limpieza de oficinas explica cómo montamos el servicio del día a día.